¿Qué significa el Control de Plagas Sostenible en Anticimex?
Para Anticimex, el control de plagas sostenible consiste en evolucionar desde un modelo principalmente reactivo hacia un modelo preventivo, basado en la detección temprana, la tecnología, el conocimiento biológico y el uso responsable de los tratamientos.
El objetivo es proteger a las personas, los alimentos y las instalaciones frente a las plagas, minimizando al mismo tiempo el impacto ambiental asociado a su control.
Por eso, nuestra metodología apuesta por prevenir, detectar, analizar y actuar de forma específica, utilizando la tecnología para tomar decisiones basadas en datos y priorizando soluciones de menor impacto cuando las condiciones lo permiten.
1. Prevenimos antes de tratar
La prevención es el primer paso de nuestro modelo de control de plagas.
Antes de intervenir, analizamos las instalaciones para identificar las condiciones que pueden favorecer la aparición o proliferación de plagas: posibles vías de entrada, zonas de riesgo o factores que puedan facilitar su desarrollo.
A partir de esta información, aplicamos medidas preventivas y diseñamos el plan de control adecuado para cada instalación.
Nuestro objetivo es actuar sobre la causa del problema y detectar la actividad lo antes posible, evitando que una incidencia pueda evolucionar hasta convertirse en una infestación que requiera una intervención de mayor alcance.
Prevenir una plaga también nos ayuda a utilizar de forma más eficiente los recursos necesarios para controlarla.
2. Detectamos antes gracias a la tecnología
La tecnología nos permite evolucionar desde un modelo principalmente reactivo hacia un modelo más preventivo y proactivo.
Con Anticimex SMART, utilizamos dispositivos conectados que monitorizan determinados puntos de forma continua y nos transmiten información que podemos analizar para detectar actividad y actuar cuando es necesario.
En 2025 contamos en España con:
Esta tecnología nos permite monitorizar determinados puntos de forma remota y tomar decisiones basadas en datos.
Monitorizar → Detectar → Analizar → Actuar.
3. Reducimos el uso de biocidas y priorizamos alternativas no químicas
Uno de nuestros objetivos ambientales es reducir el consumo de biocidas y utilizar alternativas de menor impacto cuando las condiciones de la plaga lo permiten.
Nuestra metodología parte de la prevención y, cuando es necesario intervenir, priorizamos soluciones mecánicas y digitales siempre que sean eficaces y adecuadas para la situación.
Con nuestras soluciones SMART podemos sustituir determinadas trampas basadas en biocidas por trampas mecánicas supervisadas digitalmente, además de detectar la actividad en fases más tempranas.
Cuando un tratamiento con biocidas resulta necesario, seleccionamos el producto y el método de aplicación adecuados para cada situación y lo utilizamos de forma responsable.
Además, medimos nuestro consumo para conocer nuestra evolución.
En 2025 consumimos 142 gramos de biocida por servicio realizado.
Y hay un dato especialmente significativo: el consumo de rodenticidas clasificados como CMR pasó de 5,1 gramos por servicio en 2024 a 2,5 gramos en 2025.
Esto nos permite demostrar que nuestro compromiso no se limita a una declaración: medimos nuestro consumo, seguimos su evolución y trabajamos para reducirlo.
Nuestro objetivo es utilizar el método adecuado, en el lugar adecuado y cuando realmente es necesario.
4. Reducimos el impacto de nuestra movilidad
Los desplazamientos forman parte de nuestra actividad y representan una parte de nuestro impacto ambiental.
Por eso trabajamos para optimizar nuestras rutas y avanzar hacia una movilidad con menores emisiones.
Combinamos herramientas de planificación de rutas con la digitalización y la monitorización de nuestros servicios para organizar nuestras intervenciones de forma más eficiente.
También estamos incorporando diferentes alternativas de movilidad, como vehículos eléctricos e híbridos y combustibles renovables.
En 2025 contamos con 116 vehículos ECO y 25 vehículos ZLEV.
Además, utilizamos Diésel Nexa 100 % HVO renovable como una de las medidas destinadas a reducir las emisiones asociadas a nuestra movilidad.
Reducir el impacto de nuestra actividad también significa revisar cómo nos desplazamos para prestar nuestros servicios.
5. Medimos nuestras emisiones y tenemos objetivos de reducción
Para reducir nuestro impacto necesitamos conocerlo.
Por eso medimos nuestras emisiones de gases de efecto invernadero y establecemos objetivos de reducción.
En 2025 registramos 1.943 tCO₂e de emisiones de CO₂ equivalente.
Además, nos hemos marcado como objetivo reducir las emisiones de CO₂ entre 2021 y 2030 en al menos un 55 %, ponderado por número de servicios.
Estos datos nos permiten hacer seguimiento de nuestra evolución y orientar nuestras medidas de reducción.
No solo medimos nuestro impacto: utilizamos esa información para establecer objetivos y mejorar.
6. Protegemos la biodiversidad
El control de plagas también tiene una relación directa con los ecosistemas.
Por eso trabajamos para minimizar los posibles efectos de nuestras actuaciones sobre organismos que no son el objetivo del tratamiento y contribuir a la protección de la biodiversidad.
Hemos desarrollado una Matriz de Impacto en la Biodiversidad que nos ayuda a evaluar el impacto asociado al uso de biocidas y a seleccionar las alternativas más adecuadas.
Nuestro objetivo es utilizar el producto adecuado, en el lugar adecuado y en la cantidad necesaria, reduciendo al máximo su posible impacto sobre el entorno.
También desarrollamos iniciativas relacionadas con la biodiversidad urbana y la protección de especies y ecosistemas.
Controlar una plaga y proteger la biodiversidad forman parte del mismo enfoque.
7. Medimos el impacto de nuestras soluciones SMART
No queremos limitarnos a afirmar que una solución tiene un menor impacto.
Por eso contamos con herramientas que nos permiten calcular la huella de carbono y el consumo de biocidas asociados al servicio SMART y compararlos con el servicio tradicional.
En las condiciones y metodología de cálculo utilizadas por Anticimex, esta comparación muestra una reducción aproximada del 41 % en la afección al cambio climático del servicio SMART frente al servicio tradicional.
Esta cifra corresponde a la comparación entre ambos modelos bajo la metodología utilizada para su cálculo. No significa que todos nuestros servicios tengan una reducción del 41 % ni que nuestra actividad tenga impacto cero.
Medir la diferencia entre soluciones nos permite tomar decisiones basadas en datos y no únicamente en afirmaciones ambientales.
8. Contamos con un sistema de gestión ambiental
La sostenibilidad también necesita procesos, controles y mejora continua.
Por eso contamos con un sistema de gestión que integra diferentes estándares relacionados con la calidad, el medio ambiente y la seguridad.
Entre ellos contamos con:
- ISO 9001, para la gestión de la calidad.
- ISO 14001, para la gestión ambiental.
- ISO 45001, para la gestión de la seguridad y salud en el trabajo.
- UNE 16636, relacionada con los servicios profesionales de gestión de plagas.
- Compromiso con las buenas prácticas de CEPA.
La ISO 14001 establece un marco para gestionar nuestros aspectos ambientales, identificar oportunidades de mejora y realizar un seguimiento de nuestro desempeño.
Para nosotros, esto significa que la gestión ambiental forma parte de nuestros procesos y no depende únicamente de una declaración.
9. Innovamos para reducir el impacto del control de plagas
La innovación nos permite seguir desarrollando soluciones de control más preventivas, eficientes y precisas.
Contamos con un centro global de I+D+i dedicado al desarrollo de nuevos tratamientos y servicios de control digital de plagas.
En España contamos además con CimexLAB, nuestro laboratorio privado especializado en el estudio de plagas como chinches, termitas y mosquito tigre.
Combinamos conocimiento biológico, experiencia técnica y tecnología para desarrollar y mejorar soluciones que nos permitan controlar las plagas de forma eficaz y, cuando es posible, con un menor impacto ambiental.
¿Por qué hablamos de Control de Plagas Sostenible?
Porque nuestro enfoque se basa en acciones concretas que podemos explicar y medir.
PREVENIMOS
Buscamos evitar que las plagas aparezcan o proliferen.
DETECTAMOS
Utilizamos tecnología para identificar actividad en fases tempranas.
REDUCIMOS
Trabajamos para reducir el uso de biocidas y priorizar alternativas de menor impacto cuando son adecuadas.
OPTIMIZAMOS
Mejoramos la planificación de nuestros servicios y desplazamientos.
MEDIMOS
Controlamos indicadores de biocidas, emisiones y el impacto de nuestras soluciones.
PROTEGEMOS
Trabajamos para minimizar el impacto sobre la biodiversidad y prevenir las pérdidas provocadas por las plagas.
INNOVAMOS
Desarrollamos nuevas soluciones que combinan tecnología y conocimiento biológico.
MEJORAMOS
Utilizamos los datos obtenidos para identificar nuevas oportunidades de mejora.
Sostenibilidad basada en hechos
No afirmamos que nuestro control de plagas tenga impacto cero.
Sabemos que nuestra actividad genera impactos y trabajamos para conocerlos, reducirlos y mejorar continuamente nuestra forma de trabajar.
Por eso acompañamos nuestros compromisos con datos, objetivos, sistemas de gestión, tecnología y medidas concretas.
Para nosotros, el Control de Plagas Sostenible significa proteger a las personas, los alimentos y las instalaciones frente a las plagas, utilizando los recursos necesarios de forma responsable y trabajando para reducir el impacto ambiental de nuestras soluciones y operaciones.
Prevenir. Detectar. Reducir. Medir. Mejorar.
Ese es nuestro enfoque de Control de Plagas Sostenible.