Tras el tratamiento, realizamos las comprobaciones previstas en el protocolo para evaluar su resultado. También ofrecemos recomendaciones preventivas destinadas a reducir el riesgo de reinfestación.
Para ello, le daremos orientación sobre varias de las mejores prácticas, como sellar las grietas cerca de los enchufes eléctricos y las tuberías, revisar las camas y los colchones con regularidad y utilizar fundas a prueba de chinches.
Un plan de prevención y seguimiento ayuda a reducir el riesgo de nuevas infestaciones, mediante la inspección periódica y la aplicación de medidas preventivas.